Lo que describimos aquí es el modelo que estamos explorando, no una oferta cerrada ni una promesa de rentabilidad. El proyecto se estructurará conforme a la normativa española aplicable a la financiación participativa (Ley 18/2022 y Reglamento UE 2020/1503), incluyendo los límites por inversor no acreditado que marca la ley.
El modelo, paso a paso
Aportación de capital
Un grupo de inversores particulares aporta el capital necesario para poner en marcha (o ampliar) una clínica privada de diagnóstico por imagen en Madrid: local, equipamiento (TAC, resonancia, ecógrafos...) y primeros meses de actividad.
Participación en beneficios futuros
Cada inversor participa en los beneficios que genere la clínica, en proporción a su aportación, una vez el negocio esté en marcha. No hay una cifra de rentabilidad prometida — el rendimiento depende de la actividad real de la clínica, como en cualquier negocio.
Descuento en pruebas propias
A diferencia de un fondo o una plataforma de crowdfunding inmobiliario, aquí el inversor también es un cliente potencial: quienes participen tendrían descuento en sus propias pruebas diagnósticas en la clínica.
Horizonte del proyecto
Un negocio de diagnóstico por imagen no genera resultados de la noche a la mañana — el horizonte realista es de varios años, no de meses. Lo detallamos con más precisión en el portfolio que enviamos a quien se registra.
¿Desea los detalles completos?
Le enviamos el portfolio con la información completa del proyecto en cuanto esté disponible.